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jueves, 7 de febrero de 2008

¿Qué son las costumbres españolas?

Buena pregunta es la que me hago hoy y que viene a consecuencia de las palabras del líder del Partido Popular: Mariano Rajoy, el que ha prometido que si gobierna creará un contrato de integración para los inmigrantes por el cual éstos dispondrán de los mismos derechos que los españoles pero deberán comprometerse a cumplir las leyes, aprender la lengua y a respetar sus costumbres, las costumbres españolas.
Hoy no voy a entrar a valorar las palabras de Rajoy, pues aún sigo perplejo, dejándolo para mañana. Tan sólo señalarle a este señor que los sudamericanos que vienen ya conocen la lengua española y se les entiende, a veces me es más fácil entenderlos que a algún gallego, vasco, catalán, andaluz, manchego, canario, o valenciano, ¿por qué no?, a los que me cuesta seguirles en una conversación entre ellos, cuando la mantienen en castellano. Sin embargo, muchísimos de los europeos que vienen y se afincan por la costa, ahora también por el interior, no se molestan en aprender nuestro idioma, es más se juntan en urbanizaciones donde montan sus propios supermercados y demás negocios para poder ser atendidos en su propio idioma, ya sean ingleses, alemanes, holandeses, etc. Digamos que ellos mismos se construyen sus propios guetos aislados de España dentro de la propia España. Supongo que Rajoy se refería a éstos en su discurso, ¿verdad? Pero me pregunto el porqué cuando él estuvo en el gobierno no hizo un esfuerzo para que gente tan mediática como David Beckham y su incalificable mujer aprendiesen mejor la lengua española...
Eso en cuanto a la lengua, pero ¿qué son las costumbres españolas? Espero que el señor Rajoy lo sepa, porque yo no tengo ni idea, y eso que he nacido en España, tengo padres y abuelos españoles, pero nada, no lo sé. ¿Tendré que firmar el contrato ese también? No, voy a buscar en mi interior, seguro que encuentro esas costumbres españolas. Vamos a ver...
Sí, ya he encontrado alguna sí. La siesta, esa cabezadita que se echa uno después de comer aunque a veces se pueda alargar horas. Sí, ésta es una de las que deben aprender los inmigrantes. A ver otras, beber vino e ir a los toros a ver como un héroe cobarde mata a un animal después de torturarlo durante un rato, sí, ésta y todos los tipos de maltrato animal que ya describí en otro artículo también las deben aprender los inmigrantes.
¡El botellón! Otra claro, ¿cómo van a ser buenos españoles los inmigrantes si no se juntan en lugares públicos a emborracharse por cuatro duros, molestar a los vecinos y dejar luego el lugar hecho una porquería? Y relacionada con ésta, la de conducir en estado de embriaguez o bajo los efectos de las drogas, después de una buena comilona o salida nocturna. Y conducir excediendo los límites de velocidad o pegado al coche de delante, para así conseguir que haya accidentes y víctimas mortales y que se produzca la selección natural de los mejores ejemplares españoles. Sí, todas estas costumbres deben ser aprendidas por los inmigrantes, sin duda...
¿Y el machismo? Por supuesto, otra que deben aprender, aunque ésta la traen ya bien aprendida ellos mismos, porque también maltratan y matan a sus mujeres. Pero aquí también les enseñaremos que la mujer es inferior al hombre, ya que realiza el mismo trabajo cobrando menos y si se queda embarazada el empresario intenta echarla, lo que a veces motiva su no contratación por ser mujer, sí esto lo deben aprender...
Otra costumbre española es el tráfico de influencias y la especulación inmobiliaria, así los inmigrantes aprenderán a contar cosas confidenciales para que sus allegados puedan invertir bien y hacerse de oro, como ellos mismos, o a comprar zonas agrícolas por cuatro perras porque saben que se va a recalificar y luego costará millones, sí...
¡Y una muy divertida sí! El slalom callejero, graciosa forma de caminar que tienen los ciudadanos por las aceras esquivando cacas de perro porque sus dueños les dejan hacer sus necesidades en ellas sin luego recogerlas como hacen en otros lugares. También es gracioso ver a los que no la siguen y después de pisar el pastel sueltan agradables blasfemias, otra costumbre que deben aprender...
Además, está la de ir al fútbol o a otros deportes, no así al teatro, al cine o a la ópera, a insultar al árbitro y mentar a toda su familia de mala manera, lanzar cosas contra los jugadores, etc. Pero sobretodo al fútbol, no eres nadie si no eres de un equipo de fútbol, ese deporte donde grandes eminencias le dan patadas a un balón y hacen filigranas que superan con creces en utilidad a las que hacen los científicos, ya que les pagan mucho más. Pero creo que ésta también la conocen los inmigrantes.
Y para no extenderme mucho enumeraré algunas más, como el gamberrismo, el vandalismo, la violencia gratuita a poder ser grabada con móvil, el poco respeto a los mayores o figuras que deberían tener autoridad, la diversión de romper retrovisores, patear o rallar coches al salir de fiesta, el montar fiestas en los pisos hasta altas horas de la madrugada molestando a los vecinos, la corrupción política, la cultura del pelotazo, el ascenso de estrato social o económico pisoteando a los semejantes, el leer o ver programas del corazón, el ser seguidor de alguna folclórica, los insultos, la telebasura, la mentira, la picaresca, los timos, los robos, el ir a misa (¿o la costumbre es ya no ir?) donde poder escuchar a los curas hablar de política además de predicar la palabra de Dios, el mirar hacia otro lado cuando se ven problemas (a veces incluso la Policía), el ignorar la miseria que nos rodea, el ensuciar las calles tirando papeles u otras cosas, la contaminación, la intolerancia frente a los que son diferentes o frente a otras culturas o religiones, el racismo, la xenofobia (¿le suena ésta señor Rajoy?) y muchas más que se me quedan en el tintero...
¿Serán éstas las costumbres españolas? De ser así, como no las sigo todas no debo ser un buen español, por lo que deberé seguir un curso de españolismo como los inmigrantes. Pero es posible que Rajoy no se refiera a esas costumbres, sino que piense que la mayoría de los inmigrantes son delincuentes, maleducados y vienen a hacer el mal a "nuestro" país. Entonces, lo que pretende el señor Rajoy enseñar a los inmigrantes no es más que civismo, saber comportarse dentro de una sociedad, sin limitar la libertad de los semejantes que les rodean, y saber comportarse según la Ley, según la Constitución. Pero esto tampoco, lo cumplimos los españoles, luego también se nos deben enseñar unas pautas de buena conducta ciudadana porque se han ido perdiendo, de lo que ya se dio cuenta Zapatero y su Gobierno, y para tratar de solucionarlo se inventaron la discutida asignatura de Educación Para La Ciudadanía, luego... ¡Los extremos se atraen! Ya que Rajoy está de acuerdo con Zapatero, aunque sólo quiere dar Educación Para La Ciudadanía a los inmigrantes.
Y sin más, me despido por hoy, sabiendo que mis palabras hoy no me salvan de la hoguera por mi desconocimiento de las costumbres españolas, pero seguro de no estar sólo en ella... Ya que hoy compartirán el castigo del fuego purificador el señor Rajoy por sus palabras, los inmigrantes y el conjunto de todos los españoles porque desconocemos las costumbres españolas.
¡Buenas noches!

6 comentarios:

Juan dijo...

Con este comentario te has salido!!!, Enhorabuena

Opinador Lenguaraz dijo...

Gracias Juan, pero simplemente es mi modesta opinión acerca de nuestras costumbre españolas, tan diferentes y a la vez tan semejantes a las de otros países.
Por cierto, se me olvidó comentar una interesante. Albañiles que llegada la hora del almuerzo, bajan de su andamio, y junto con la pitanza se meten entre pecho y espalda una litrona, por lo que cuando vuelven al trabajo pueden terminar haciendo puenting sin cuerda, con lo que sube la siniestralidad laboral. He ahí otra costumbre española.
Un saludo amigo Juan.

Alison Dubois dijo...

No es descabellado pensar en utilizar algún tipo de medida para intentar que la gente que llega a nuestro país se pueda integrar de alguna manera en nuestra sociedad. Si no se intenta hacer de algún modo, en pocos años nos pasará como a otros muchos países que sí están acostumbrados a la inmigración desde hace muchas décadas: se crearán guetos y en momentos de ciertos problemas económicos, es sencillo que de todos los males acabemos culpando al pobre inmigrante que llega. Comparto el fondo de lo que propone Rajoy, creo que cualquier persona con dos dedos de frente apoyaría el que un extranjero se integre lo mejor posible en la sociedad de otro país, tal vez no comparto las formas, que como casi siempre en el PP son erróneas y parece que lo hagan aposta para que se les pueda criticar sin remedios desde todos los medios posibles. Pues eso, sí a la integración con nosotros. Mi pregunta es, ¿estamos preparados para que los inmigrantes se integren realmente, ocupen puestos de responsabilidad e incluso quiten alguna que otra vez el trabajo a los españoles "de derecho"?

desdemona dijo...

Estoy de acuerdo con la opinión de Alison. Lo queramos o no, nuestro país se está convirtiendo en un país "receptor" de inmigración; y se preveé que los desplazamientos migratorios de este colectivo vayan aumentando considerablemente.
En mi opinión, debemos estar preparados ante esto, y establecer una serie de medidas para NO dar cabida a las mafias ilegales tanto de pateras como las de prostitución.
Estamos demasiado acostumbrados a las noticias sobre este tipo; pero debemos plantearnos que podríamos ser cualquiera de nosotros el que tuviera que cruzar el estrecho por una vida mejor.
Me aburren los políticos y sus disertaciones acerca de este tema. En vez de aunar fuerzas y luchar por intentar buscar posibles soluciones, se dedican a decir insensateces los unos de los otros.

Opinador Lenguaraz dijo...

Querida Alison, me ha gustado mucho tu comentario, pues das certeramente en la clave del problema, como traté en el artículo del día siguiente. Es evidente que de alguna manera hay que tratar de integrar a los inmigrantes, que son muy necesarios, en nuestra sociedad, pero no a costa de perder sus sanas costumbres. Y para todas las costumbres que sean ilegales se aplica la ley y se legisla si es necesario.
Por ejemplo, si nos parece mal que se lleven símbolos religiosos que discriminan a la mujer, la manera de cortarlo es terminar con todos los símbolos religiosos en el ámbito público. Ni cruces, ni medias lunas, ni pañuelos, ni hábitos... Yo me negaría a que en un colegio concertado, sufragado por el gobierno, una monja o un sacerdote le den clase a mis hijos pues el hábito los podría traumatizar...
Y en cuanto a tu pregunta, mi respuesta es que la sociedad espsñola no está preparada para ello, de igual modo, que tampoco hay candidatas a la presidencia del gobierno. Y luego decimos que somos un país desarrollado y progresista...
Un saludo Alison.

Opinador Lenguaraz dijo...

Y querida Desdemona, también me parace muy bien lo que tú señalas en tu comentario.
Está claro que la inmigración hacia España va a seguir en aumento y que se debería trabajar porque esta inmigración llegue de forma legal. Es muy dífícil controlar la llegada de pateras a todo el territorio español, por más satélites que pongamos, como también al resto de mafias, ya sean de delincuentes, o las que engañan a las mujeres prometíéndoles buenos trabajos para acabar prostituídas bajo amenaza de hacer daño a sus familiares.
¿Cómo tratar de acabar con ello?, como apuntas, con unión de fuerzas, todos los políticos deben aunar sus esfuerzos en la misma dirección, que es la de resolver el problema, tanto éste como otros, digamos ETA, pero prefieren competir por el voto y por ver quién dice la mayor barbaridad, en temas que no son para bromear. ¡Mayor dureza en las leyes para que no compense venir a delinquir a España!
Gracias por tu comentario, un saludo Desdemona.