Bienvenida a todo el mundo

Desde aquí doy la bienvenida a todo el que desee leer mis opiniones en un lugar donde la indiferencia no tiene lugar.
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martes, 2 de febrero de 2010

SGAE: ¡A por ellos, oeeee!, ¡a por ellos, oeeee!

Un lector de mi blog, al que agradezco su aportación, me ha enviado hoy una noticia que no tiene desperdicio, a la que ha acompañado con las palabras: para tu cruzada particular. La noticia provenía de la edición digital del diario deportivo Marca, y su titular era el siguiente:

El Badalona decide no poner más su himno para no pagar a la SGAE.

A lo que yo replico con mi Contratitular:

SGAE: ¡A por ellos, oeeee!, ¡a por ellos, oeeee!

Lo primero que he pensado al leer el titular es que la SGAE trataba de arruinar a mi querido Joventut de Badalona, pero al fijarme bien, he visto que no, la nueva víctima de los chupópteros de la SGAE no era el club de baloncesto, sino el de fútbol. Tanto monta, monta tanto...

Seguramente los vividores de la SGAE tengan razón jurídica en todo lo que hacen como: cobrar un canon en todos los dispositivos digitales que compramos, obviando nuestra presunción de inocencia, ya que pagamos la multa antes de delinquir; o cobrar a los novios por la música que se pone en una boda; o cobrar a las comisiones de fiestas por la música popular que usarán en sus actos; o cobrar por obras teatrales que representan aficionados en homenaje al autor; o cobrar por las canciones que se tocan en conciertos benéficos; o cobrar por la música que se pone en las peluquerías; o ... ahora, cobrar porque una entidad deportiva ponga su himno para animar a sus jugadores. ¿Y por qué más tratarán de cobrar? Espero que nunca vengan a mi ducha...

Resulta impactante lo que hacen estos timadores de guante blanco. En esta ocasión, arremeten contra un equipo de fútbol de segunda división B, no el madrid o el barça claro, uno más modesto, puesto que a la SGAE le encanta devorar pezqueñines. Resulta que durante cada partido que el Badalona juega en casa ponen el himno del club tres veces, y por cada una de esas veces pretenden cobrarles 90€. ¡Bravo mis queridos autores! Deberíais usar la enorme imaginación que tenéis en componer canciones buenas de verdad, que se vendan como rosquillas, y no tanto en pensar nuevos motivos para cobrar a los que escuchan vuestra música, puesto que no nos pagáis cuando vuestra música es un pestiño y la tenemos que escuchar en un bar o en la radio.

Lo más sorprendente del caso, es que el himno en cuestión tiene dos autores, uno de ellos, que será forofo del club, donó el himno para el equipo, pero el otro, lo ha denunciado a la SGAE, que evidentemente, cuando ve opciones, se lanza a por su débil presa bajo los coros del: ¡A por ellos, oeeee!, ¡a por ellos, oeeee!, tan futbolísticos ellos, cantando la canción que compuso el Capitán Canalla, a partir de un cántico popular, y por el que también cobra derechos de autor, pero, ¡qué bonicos son estos autores! De todas formas, puesto que uno de esos autores cede los derechos al club, digo yo que la SGAE debería pagar 45 de los 90€ al club, ¿no?

Supongo que ahora la SGAE comenzará una cruzada futbolística. Tal vez vaya a por los clubs que, como el Badalona, pasan penurias económicas, pero puede que un día vaya a por el Sevilla, con su bonito himno del Arrebato, pero..., ¿para quién serán los derechos del himno?, ¿para el Arrebato?, ¿o para Raúl el autor de la casualmente tan parecida canción al himno del Sevilla?

En fin, que mientras la SGAE trata de cobrar por todo lo que hagamos, yo le propongo al Badalona y otros posibles clubs afectados alguna solución: como que cante todo el público el himno o que algunos bakalaeros vayan y rodeen el estadio con sus coches tuneados y pongan el himno a toda pastilla...

miércoles, 20 de enero de 2010

Indigestión de la SGAE por comerse todo el pastel.

La verdad es que hoy no ha habido muchos titulares que hayan llamado mi atención, pero principalmente lo ha hecho el siguiente, que he encontrado en la edición digital de El Mundo:

La SGAE critica el 'linchamiento' por parte de Competencia.

A lo que yo replico con mi Contratitular:

Indigestión de la SGAE por comerse todo el pastel.

Parece ser que a la mafiosa SGAE, lo de mafiosa lo digo por haber conseguido que se pague un canon como medida de protección en plan gánster, le molesta mucho recibir bonitos elogios de la Comisión Nacional de Competencia, y encima la acusa de linchamiento. Entre esos preciosos cumplidos se encontraban las acusaciones de monopolio y de efectuar abusos. Nada más lejos de la intención de la buena SGAE, que permite que haya empresas que gestionen los derechos de autor y a la que le gusta presentarse en bodas ajenas para indigestarse con el pastel musical que allí suena...

En fin, me gustaría que me pagasen un canon por la posibilidad de escuchar la penosa música de Ramoncín o de Luis Cobos, ese compositor tan original, o del Capitán Canalla, ése otro que se apropió de un cántico popular para cobrar derechos de autor; y es que escuchar semejante basura, daña mis oídos y me produce daños psicológicos. ¿Quién me paga las medicinas?

Nada, nada, recomiendo a la SGAE un poco de buen humor y biCANONato para curar su indigestión...

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Mi opinión y mi adhesión al manifiesto.

Manifiesto 'En defensa de los derechos fundamentales en Internet'
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Bien, tal vez sea ya un poco tarde para adherirme al manifiesto, ya que todo el mundo lo habrá visto hoy en multitud de webs, pero bueno, aquí está mi blog, uno más que se adhiere al tema sí.
La verdad es que me parece muy mal, como ya he dicho en anteriores ocasiones, que se me trate como un delincuente antes de saber si lo soy. Por eso no creo en un control de Internet tan exhaustivo como el que no sólo España propone, sino la Unión Europea o Estados Unidos, tal vez haya que proponer otras soluciones, pero una represión preventiva o una censura, no es la mejor.
El problema está en la propiedad intelectual de los trabajos de la gente. Que sí, tengo muy claro que todo autor debe cobrar por el uso de su trabajo, pero una cosa es cobrar y otra robar, aunque no sean los autores los que roban, sino sus empresas...
Ayer pudimos ver todos una manifestación de grandes autores, entre ellos Loquillo (¡qué tiempos aquellos en que era autor de cosas que merecían la pena!), Aute (¡qué buena Al Alba y qué bueno seguir viviendo de ello tanto tiempo después!) y otros muchos que no recuerdo. Todos pedían acabar con la piratería, y eso está muy bien. Les tengo que dar la razón. Acabemos con la piratería, pero también con la piratería de sus discográficas, que nos cobran un dineral, para que de él sólo llegue un exiguo porcentaje a los autores.
Como se dice en el manifiesto, la industria está anticuada, y se deben buscar nuevas formas de gestionar el trabajo de los autores. Ya ha habido músicos que han colgado su trabajo en Internet y que se puede descargar sin intermediarios, ¿por qué no se atreven todos a ellos? No pido que lo hagan gratis, pero sí que al descargarlo libremente a mi equipo, por el que pago un canon que me convierte en culpable antes de delinquir, me cueste mucho menos, ya que lo único que pagaré será la parte propia al autor más unos mínimos gastos de gestión y demás.
Otro punto conflictivo del tema de los derechos de autor reside en el hecho de que yo siempre he pensado aquello de que COMPARTIR NO ES DELITO. ¿Es así o no? Recuerdo un tiempo no lejano en que todos nos prestábamos cintas y discos de música sin que los autores dejasen de ser ricos por ellos. Pues bien, ahora si se los presto a un amigo que vive a kilómetros de distancia, estoy haciendo más daño que antes por el mero hecho de usar un programa de intercambio de información, gracias a que el surgimiento y auge de Internet me lo permite, en fin...
Otras veces he prestado libros, cosa que también hacen las bibliotecas, como también me han prestado a mí, y nadie se rasga las vestiduras por ello. También he prestado ropa, de marca para que nadie piense en falsificaciones, y el que la recibía no le pagaba derechos de autor a su diseñador. También he prestado bolígrafos, lápices, e incluso el coche, y nadie exigió que le pagase nada por ello a los ingenieros que lo idearon.
En fin, que estoy hasta las narices de ver cómo gente como los de la SGAE y los que les apoyan consiguen convertirnos a todos en delincuentes. Ya no sólo nos roban con el maldito canon, sino que además quieren fiscalizar todo lo que hago por Internet, las páginas que visito por si tienen enlaces "peligrosos" y las cosas que pueda descargar, sin pensar en qué es lo que estoy descargando. Pero claro, los gobiernos, como el de Zapatero, que se ponen del lado de los piratas de la SGAE, sí que ven bien que se puedan suspender conciertos benéficos porque la asociación que los organiza no tenga dinero para pagar el impuesto revolucionario de la SGAE, que en las bodas no se pueda poner música sin pagarlo tampoco, que en las fiestas de mi pueblo las bandas de música no puedan tocar, etc, etc.
Pero eso sí, nadie ve la importante contradicción que reside en esta nueva ley del control de mi actividad en Internet, con el canon digital que yo estoy pagando. Al pagarlo, estoy pagando por un posible delito, (según ellos), que tal vez nunca cometa, pero lo estoy pagando. Ésa es mi pena, pagarlo. Aún así, pagaré el canon y no podré hacer cosas "ilegales"... ¿En qué mundo vivimos?
Y bueno, con estas palabras me despido por hoy. Seguro que a ojos de algunos merecen llevarme a la hoguera. Sin embargo, los auténticos merecedores del castigo del fuego purificador no son otros que los miembros de este gobierno presidido por Zapatero por tratar de aprobar una ley que acabará con la libertad en Internet y con la presunción de inocencia, no bastándole el haber aprobado el canon digital; los miembros de la SGAE por ser unos chupópteros desalmados que en muchos casos viven del cuento y los autores en general por no saber adaptarse a la nueva realidad que ha provocado la aparición de Internet.
¡Buenas noches!

martes, 6 de mayo de 2008

La SGAE ataca de nuevo.

Parece ser que la SGAE ataca de nuevo, pues nada, si ellos atacan yo contraataco, que no soy manco.

En un día en que se les debería caer la cara de vergüenza a estos tipejos de la SGAE, que son españoles, por el mero hecho de que casi todo lo que ha triunfado en lo alto de todas las listas que han publicado proviene del extranjero, todavía se atreven a atacar a otros.

Hoy he visto en las noticias que la canción que más se ha tocado en directo en España ha sido Paquito el Chocolatero, un pasodoble compuesto por un músico de Cocentaina, allá por el año 1937, ya ha llovido desde entonces. No voy a decir que sea una mala obra claro, por supuesto que no, pero hay tanto autor español hoy en día, que no sé, deben ser muy mediocres para no poder con una pieza que tiene casi un siglo. Por cierto, también fue la más interpretada durante 2005 y 2006. La música de autores contemporáneos no pisa el podium. Es para estar orgullosos amigos de la SGAE...

Pero ese sólo es un factor a tener en cuenta, hay más. Si miramos la lista de las canciones más pinchadas en pubs, discotecas, etc, salen triunfantes los extranjeros, pues la número uno pertenece a Maná y la dos, nada menos que a Paulina Rubio, con todo lo que le queda para aprender a cantar...

Vamos a mirar más detalles. En la radio, las más pinchadas también extranjeras, nuevamente Maná y Shakira. Y si miramos los grandes conciertos también los lidera Maná.

¿Y si nos vamos al cine? Pues para echarse a temblar ya que entre las diez primeras que más derechos han recibido, no hay ninguna española, todas son norteamericanas, capitaneadas por la tercera entrega de los Piratas del Caribe.

En lo único que pueden sacar pecho es en el teatro, donde el musical de los Cano, Hoy no me puedo levantar, es el número uno. No deja de ser chocante que un musical venza en la categoría de teatro.

A pesar de este varapalo para los españoles, los de la SGAE, en lugar de mirar hacia adentro a ver qué es lo que les falla en España, buscan culpables en otra parte y así atacan contra las compañías suministradoras de ADSL, a las que evidentemente yo no voy a defender, pero tengo claro que no tienen la culpa de los males de la SGAE, quien acusa a estas compañías de lucrarse con las descargas “ilegales” (según la SGAE claro) y dar un malísimo servicio.

Esta semana me he tenido que comprar un aparato reproductor de radio y CD, ya que el que tenía se me ha estropeado. ¡Seguro que la SGAE ha enviado una especie de bomba acústica por las ondas para rompérmelo! Al comprarlo he pagado mi canon, he pagado mi multa antes de delinquir, por eso me lo he comprado con puerto USB. Ya que pago el canon, al menos lo aprovecharé. Y os recuerdo, que descargarse cosas de Internet en nuestro país no es delito a no ser que exista ánimo de lucro, ¿entonces por qué he tenido que pagar el maldito canon para poder escuchar mis CDs?

En fin, a la SGAE sólo le importa recaudar, pero no que recauden otros lo que ellos consideran su parte del pastel. Sus demonios son las compañías telefónicas y las que sirven el acceso a Internet, ya que de las descargas que podamos hacer todos, los autores no ven un duro, ¡pero si ya tienen el canon!, ¿qué mas quieren?

En algo estoy de acuerdo con esos tipejos, y es que la calidad del servicio tanto de voz como de datos deja mucho que desear si la comparamos con la calidad de estos servicios en Europa, eso es cierto, pero es que esas compañías tampoco son santos de mi devoción, porque nos estafan (sin duda desde la llegada de Zaplana a Telefónica nos estafarán mucho más) cobrando mucho por un servicio bastante malo.

Según la SGAE, lo que venden estas compañías es la posibilidad de bajarse de Internet obras protegidas legalmente sin control. Y vuelvo a insistir en que esas descargas no son delito, luego no hay problema. Es más, si un día se le ocurre a mi compañía decir qué páginas visito o si me bajo algo “legal”, cambiaré de compañía, lo tengo muy claro.

La verdad es que no sé de qué se quejan cuando la SGAE tuvo un buen año en 2007 con unos ingresos de casi 400 millones de euros, más de un 10% más que en 2006, de los que repartió 368 millones de euros entre sus asociados, yendo a parar a las manos de unos 31.000 autores y editores (¡ojo a los editores que no son los creadores de las obras!) por casi 700.000 obras, pero de un total de más de cinco millones de obras registradas. ¿Qué pasa con los autores del resto de obras? ¿Y por qué no repartieron todo el dinero?

La SGAE dice que el proceso es complejo, preciso y transparente, ya que han sufrido auditorías que así lo demuestran. Cada creador recibe lo que le corresponde, ya lo veo ya, las cifras que acabo de dar son más que transparentes...

Los miembros de la junta directiva de la SGAE y del consejo de dirección de la entidad no tienen sueldo, vamos que trabajan por amor al arte, sin embargo recibieron un total de 186.000 y 183.000 euros, respectivamente, en concepto de dietas, ¡aaaaah!, he aquí el quid de la cuestión. Ni cuando gobernaba el PP en Novelda sus dietas eran tan exageradas, bueno, puede que alguna sí...

Por supuesto parte de sus ingresos ha venido del maldito canon digital, nada menos que 32 millones de euros, pero ojo, que los de la SGAE aún no están contentos, y esperan que aumente bastante con el nuevo canon que tiene en cuenta hasta los móviles, ¡qué bien! Lo único que quieren los de la SGAE es hacer la rima del cinco...

Por cierto, se me acaba de ocurrir, que las siglas de la SGAE, en lugar de autores y editores, se refieren a la Sociedad General de Atracadores y Estafadores, sin duda así queda mucho mejor sí, mucho más real.

Con esto os dejo por hoy. Es probable que mis palabras me lleven a la hoguera para algunos tipejos, pero yo declaro merecedores del castigo del fuego purificador a los chupópteros de la SGAE y los que les hacen caso aprobando el injusto canon digital, que no es más que un impuesto totalmente ilegal e inconstitucional, y que como se ha visto, va a parar a manos extranjeras, ¡les está bien empleado!

¡Buenas noches!

sábado, 29 de marzo de 2008

¡Sí al canon!, ergo... ¡Sí al pirateo!

Hoy he leído una noticia que no me ha dejado en absoluto indiferente. Nada menos que las posibles ganancias de mi querida Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) para el año 2008. ¿Qué pensáis? ¿Qué será poco o mucho? Pus nada menos que unos 226 millones de euros, por no hacer nada y menospreciar la presunción de inocencia de todos los españoles. Sabéis que os digo, que ya estoy harto. Y como se dice en estos casos: si no puedes con ellos únete a ellos...
Por tanto me voy a unir a ellos. Acepto de buen grado que se pague el canon digital aunque me compre un CD-ROM o un DVD para hacerme copias de seguridad de mi trabajo, o quién sabe si de mis artículos por lo largo que los hago... Acepto pagar un canon por comprarme un teléfono móvil, o un reproductor mp3, mp4, o lo que salga nuevo. Acepto pagar un canon por comprarme un multifuncional, etc, etc. Pero eso sí, lo acepto con todas sus consecuencias, y es que si pago ese canon para hacer ricos a esos tipejos (yo también soy autor pero no veo un duro), si estoy pagando esa multa antes de delinquir, no me queda otra opción que cometer el delito y convertirme en pirata, así que próximamente mi gatito aparecerá con un parche en el ojo... ¡AL ABORDAAAAAAAAAJE!

La noticia es que la Asociación de Internautas estima en 225,8 millones de eurazos sus ganancias en 2008, tomando como base datos estadísticos, oficiales, el uso de la tecnología digital en España, por los consumidores, microempresas y el gasto de Administración Pública.
En telefonía móvil se llegó en 2007 a 50.181.109 líneas, lo que supondría abonar un total de 75,2 millones de euros en concepto de canon digital. Pero los móviles tienen una corta vida media (unos dos años), renovando la mitad en 2008 recaudarían otros 37,6 millones de euros.
Respecto a las empresas, en 2007, unos dos millones de ellas utilizan en su actividad laboral tanto ordenador como conexión a Internet, esto es usan para trabajar, para hacer copias de seguridad y para comunicarse los siguientes aparatos: grabadoras de CD/DVD, discos duro externo, CDs y DVDs vírgenes, multifuncionales y memorias USB. Si como antes, se renuevan la mitad de estos equipos, según la Asociación unos 60,5 euros por microempresa, imaginad por empresa, se tiene que 1.789.251,6 microempresas x 60,5 canon = 108,2 millones de euros generados por el uso de tecnología digital, para la SGAE sin delinquir...
A esto queda añadir la Administración del Estado, es cierto que faltarían las autonómicas y demás, que calculan que deberían abonar unos 80 millones de euros para el pago del canon digital. Estos salen del bolsillo de todos los españoles, ¡qué gracia!
Como sería imposible comprobar si cada uno de los dispositivos se usan para hacer algo ilegal por los miembros de la SGAE, pues simplemente, la maldita ley reza que la mera existencia de uno de los aparatos en un establecimiento público presupone su utilización. Como ya se ha pagado al comprarlo, se vuelve a pagar por utilizarlo, ¡qué bien, qué bien hoy comemos con Isabel! Perdón por la expresión, creo que acabo de violar derechos de autor...
Así que, SGAE: ¡AL CARAJO, AL CARAJO, VAYA LA SGAE AL CARAJO! Espero que me perdonen los Mohinos por usar su cancioncilla, si tengo que pagar pagaré, pero ahí queda esto...

¿Y quién se queda ese dinerillo tan honestamente ganado? Según la SGAE, viene fijado por ley, ya que están inscritos en el registro de asociaciones, son como una ONG, pero de las que estafan claro... Eso sí, no tienen animo de lucro, por lo que el Ministerio de Hacienda regula el canon: el 50 por ciento de lo recaudado tiene que ir a cubrir funciones sociales y asistenciales de la entidad de gestión. Así la SGAE lo destina a la Fundación Autor, que organiza becas, cursos de formación, planes de asistencia de previsión social para autores en situación social muy desfavorecida, sin duda seguro que sí... Y el otro 50 por ciento se reparte entre los autores en función al número de ventas de discos que hayan tenido en ese periodo, el número de emisiones radiofónicas que hayan tenido, etc. La liquidación por canon de copia privada será proporcional a su venta de discos. Claro, si la cantante de Mi Barca, ya no vende no ve un duro, pero bueno, por lo menos el Chikilicuatre se va a forrar, ¡me alegro!
El maldito canon viene porque el Gobierno ha delegado una de sus funciones en la SGAE, pero en realidad la función debería ser llevada a cabo por el propio Gobierno como ocurre en otros países de Europa. Consecuencia inmediata: la SGAE rinde cuentas a las discográficas, que son quienes han ideado el canon, pero como estas empresas suelen fabricar también los aparatos para grabar o escucharlos ganan el canon multiplicado por dos, ¡qué listillos! Les importan un bledo los derechos de autor, como ya conté, el que menos gana por sus obras es el propio autor.
Pero pensad una cosilla, a estas grandes empresas, no les interesan los derechos que han negociado las plataformas de emisión digital, los quieren eliminar. Pues nada más fácil que poner a todo el mundo en contra del canon, utilizando a la SGAE como cabeza de turco, y así poder abolir esos derechos por haberse quedado fuera del pastel. Las más interesadas, nada menos que Sony y Hewlett Packard. ¡Qué raro!
En fin, creo que hoy merezco ir a la hoguera por fomentar los delitos, pero es que por el hecho de pagar el canon hay que considerar que ya hemos pagado la pena previamente, por lo mismo deberíamos robar en los hipermercados que nos cobran una tasa por hurtos que no hacemos. Pero si yo lo merezco, todavía merecen en mayor medida el castigo del fuego purificador, la SGAE porque no se entera, los autores que la apoyan por ilusos y las grandes empresas por manipuladoras. Así que ya sabéis, a robar que ya hemos cumplido condena preventiva...
¡Buenas noches!

martes, 29 de enero de 2008

Valoremos el Canon, pero no el de Pachelbel...

Una vez finalizada la encuesta sobre el canon, que hice en mi blog, llega el momento de analizar los resultados: nadie ha votado a favor de que se instaure el canon digital, el 75% ha votado en contra de él y al 25% restante le da igual. Es cierto que el espectro ha sido muy pequeño y que no permite generalizar conclusiones, pero al menos me hago una idea de qué piensan los que leen mi blog, que es más o menos lo mismo que yo en ese tema.
¿Cuál es mi opinión? El Canon de Pachelbel me encanta, es una obra clásica que recomiendo a todo el mundo. Respecto al otro canon, sin duda estoy totalmente en contra de que se haya de pagar un canon por dispositivos, que se pueden utilizar o no, para realizar violaciones de derechos de autor. El problema es que con ese canon no se puede diferenciar al que incurra en delito del que no. En parte se parece al hecho de tener que pagar un poco más del valor de los productos que compras en una tienda porque haya gente que roba y a los que no pillan, y muchas veces son los mismos empleados, pero bueno, ése es otro tema...
Vamos a ver, no me parece bien que por el hecho de comprarme un multifuncional que funcione como fotocopiadora independiente, tenga que pagar más que si sólo funciona cuando está el ordenador conectado. ¿Por qué? ¿Porque voy a fotocopiarme libros enteros y violar innumerables derechos de autor? También lo podría hacer con el escáner y la impresora, ¿o no? Yo, por mi trabajo, a veces tengo que fotocopiar partes de algún libro o de algún proyecto, lo que no es ilegal al ser una página o dos usualmente, pero sin embargo cuando me compré mi multifuncional tuve que pagar por si se me ocurría delinquir. Es decir, he pagado una multa antes de cometer un delito, supongo que esto es lo que se entiende por justicia preventiva.
Pero los productos estrellas del canon son los CDs, DVDs y los dispositivos grabadores. Las mentes pensantes que crearon el canon digital presuponen que todos los que compramos esos productos vamos ser delincuentes, ¿dónde está la presunción de inocencia? Somos muchos los que tomamos fotos o vídeos digitales y luego los queremos pasar a un CD o un DVD para poder verlo por el televisor, ¿qué delito es ése? Ninguno. También son dispositivos usados por las empresas para guardar sus datos, como copias de seguridad, ¿es también delito? Yo por mi trabajo y por una de mis pasiones, jugar al ajedrez, utilizo CDs y DVDs para almacenar mis datos de todo un año de trabajo, o todas las variantes de una partida que analizo para prepararme contra un rival, ¿por qué tengo yo que pagar el canon si los uso para tal fin?
Bueno, como hoy me comentaba un amigo, deberían devolvernos el importe del canon por cada CD o DVD que no usemos para algo ilegal, es más por cada uno de los que salen defectuosos también nos lo deberían devolver, pero no, eso nunca lo harán, es muy fácil coger el dinero pero mucho más difícil devolverlo. En este caso quienes son los delincuentes son ellos, pues nos roban parte de nuestro dinero, ¡ladrones! ¿Y quiénes son ellos? Nuestros queridos amigos de la SGAE, que tras muchas manifestaciones han conseguido el injusto apoyo del gobierno, en otro de los errores que han cometido en esta legislatura.
Está claro, como es evidente, que todo autor que realiza una obra, debe tener protegidos sus derechos y cobrar cada vez que alguien accede a su obra, comprándola, ya sea música, película, libro, software, o lo que sea. Es su derecho y la obligación de la justicia proteger ese derecho, pero no haciéndonos pagar a todos por ser delincuentes en potencia, sino controlando más la piratería, sobretodo cuando el fin es lucrativo, pues ya entraríamos en el código penal al ser delito, no sólo falta.
En primer lugar el caso de la música. Yo tengo un reproductor de CDs en el coche, que al cabo de un tiempo termina rallando mi CD original, sea del grupo que sea, en eso no tiene manías... Es lógico que me haga una copia del original en otro CD para que no me ralle el bueno, pues bien, debo pagar un canon por ello...
¿Y cuánto cuesta un CD original actual? Lo normal es que ronden los 20 euros, un pelín caro, es más barato en el top manta sí, eso sí que es ilegal. Sin embargo cuando yo me he copiado un CD el dispositivo me ha costado unos céntimos y grabarlo unos minutos, sumando todo por lo alto pongamos que me cuesta un euro, que seguro que haciendo miles en serie en la industria discográfica sale mucho más barato. De ahí a 20 euros hay mucho trecho, ¿verdad? Si al menos la mayor parte de ese dinero fuese a parar a los autores, no me parecería mal, pero la realidad es otra, ya que sólo un mínimo porcentaje va destinado a ellos, quedando el resto como un enorme beneficio para las discográficas, sólo hay que ver como se hizo de oro el dueño de Virgin porque a un jovencito Mike Oldfield se le ocurrió el Tubular Bells... Por tanto una buena manera de evitar la piratería sería bajar los precios de venta, ya que los de producción son muy bajos.
Pero aún así los señores de la SGAE quieren que se cobre el canon, lógico hay está su pan, pero, ¿por qué no se manifiestan contra las discográficas que los explotan? Está visto que en el mundo en que vivimos los intermediarios son los que más ganan, pero a todos nos da igual que vivan de nosotros. Por cierto, si no recuerdo mal, uno de los que más jaleo montaba para que se aprobase el canon, fue el director de orquesta Luis Cobos, sin duda buen director, pero que se hizo famoso haciendo arreglos, añadiendo pum chin pum chin, a piezas de música clásica que tiempo atrás también tenía sus autores. Espero que les pagase por sus derechos, ya que lo que hacía este hombre era plagiar sus obras, con pequeñas variaciones, que en mi humilde opinión empeoraban dichas obras aunque las hiciesen llegar a más gente, y así se hartó de ganar dinero... ¡Lo que hay que ver!
Con las películas pasa algo similar. En primer lugar cuando voy al cine a ver una peli, ya estoy pagando unos derechos y si luego la alquilo de un videoclub o me la compro, los vuelvo a pagar otra vez. Pero también es posible que con el tiempo los DVDs originales se rallen si no llevo cuidado, por lo que no creo que fuese delito hacerse una copia para usarla a menudo, pero pago por ello mi multa. Lo mismo que si me hago una copia de seguridad de un programa informático, ¡a pagar por ello!
También los deportes que se retransmiten por televisión tienen derechos que compran las cadenas de televisión, como el fútbol o el baloncesto. Si retransmiten el partido en abierto lo puede ver todo el mundo y si es codificado hay que pagar por verlo, como si fueses al cine, correcto, tienen que rentabilizar su inversión. Es cierto que aún así hay quien piratea la señal y lo consigue ver gratis, ¿se añadirá por ello un canon también a la cuota o a los televisores? No me extrañaría...
Por comparación yo me siento agraviado, pues mis partidas de ajedrez también se publican en Internet, incluso se retransmiten en directo en algún caso, pero ni tanto yo ni mi rival, que somos los creadores de esa partida, vemos un duro por ello, ¿eso está bien? Indudablemente no.
En el párrafo anterior acabo de señalar un factor muy importante para el canon, que no es otro que la red Internet. Mucha gente se baja películas, música, software, juegos, etc, de forma ilegal. Pero los que no lo hacen, ¿también deben pagar por ello? ¿Hay también canon para el uso de Internet? No voy a negar que sea ilegal bajarse cosas sin consentimiento de su autor, pero el problema está en que está permitido, pues las autoridades aún no son capaces de controlar la situación, lo que en verdad es el problema. Y aunque Internet sea un gran medio de comunicación con todas sus ventajas, creo que hay problemas mucho peores que las descargas ilegales, como los contactos que establecen pederastas con sus víctimas, transmisión de pornografía infantil, estafas económicas, etc, etc. No he visto a los miembros de la SGAE exigir que se controle todo eso, cuando a mí me parecen delitos mucho peores...
Sería una buena idea quedar de acuerdo todos los usuarios particulares de Internet y darnos de baja unos meses, ¿qué pasaría entonces? Tal vez las compañías que sirven Internet atacasen al canon digital para recuperar a sus clientes.
En fin, creo que he dejado muy clara mi opinión, estoy en contra de pagar un canon digital si no pienso hacer nada ilegal, debe ser misión de las autoridades competentes controlar la piratería y el uso fraudulento de todos estos medios, y que sólo paguen los culpables, sobretodo si con ello se lucran claro. Yo me niego a pagar el canon y más aún cuando últimamente los CDs y DVDs originales llevan protección anticopia por lo que ni siquiera me puedo hacer copias de seguridad en muchas ocasiones...
Y ya me despido por hoy esperando que mis opiniones no merezcan el fuego de la hoguera, pues pienso que quienes merecen ser consumidos por el fuego purificador son los activistas de la SGAE, por protestar contra quien no deben, el gobierno por haberles hecho caso y las autoridades porque no son capaces de controlar nada. ¡Una buena fogata!
¡Buenas noches!